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La última fase y no menos importante de los tratamientos de endodoncia es la obturación hermética de los conductos radiculares como barreras para prevenir la reinfección, posibilitando la reparación de los tejidos. Por lo tanto, se necesitan materiales para obturar el conducto radicular en estado plástico que permitan el cierre hermético y tridimensional en conductos principales, así como en los canales accesorios.

En la actualidad, el material de obturación endodóntico ideal no está disponible. Desde la introducción por Bowman en 1867, la gutapercha ha sido el material endodóntico de núcleo sólido más utilizado para la obturación debido a que posee la particularidad de adecuarse a los diferentes cambios térmicos y sus desventajas no hacen menguar sus cualidades. El conducto radicular se obturaba con gutapercha no plastificante en frío para condensación lateral, hasta el uso de gutapercha termoplastificante, material destinado a aumentar la adaptabilidad de este al conducto radicular.

Obturación endodóntica

Después de la fase de preparación químico-quirúrgica en el tratamiento endodóntico se debe realizar la obturación de los conductos radiculares con materiales biocompatibles, inertes y/o antisépticos. El fin último es lograr una obturación lo más herméticamente posible, con un sellado tridimensional que impida el estancamiento de fluidos y la supervivencia de microorganismos para la posterior reparación de los tejidos, evitando así una reinfección.

Objetivos de la obturación

Objetivo técnico: Conseguir una obturación lo más hermético posible de la totalidad del sistema de conductos radiculares, sin sobrepasar los límites preestablecidos, no alcanzando al periodonto.

Objetivo biológico: Reparar los tejidos. Al no llegar productos tóxicos al periápice, los propios medios de defensa del organismo podrán, por lo general, eliminar las bacterias, componentes antigénicos y restos hísticos necróticos que hayan quedado junto al ápice, como también generar aposición de cemento en las zonas reabsorbidas .

Propiedades ideales de un material de relleno de raíces (Grossman, 1978)

  • Propiedades de manipulación:

– Debe introducirse fácilmente en un conducto radicular.

– No debe contraerse luego de su introducción.

– Debe ser impermeable.

– Debe estar estéril o ser fácil y rápidamente esterilizable antes de su inserción.

– Debe eliminarse fácilmente del conducto radicular si es necesario.

– Debe ser radiopaco.

– Debe fraguar en un tiempo adecuado, permitiendo tiempo suficiente para la obturación y posible remoción inmediata si es necesario.

Estos materiales se dividen en dos grupos básicos: selladores y materiales de relleno (core), de cada uno puede existir una variedad de materiales y marcas comerciales. Aunque se han utilizado una variedad de materiales de núcleo junto con un sellador/cemento, el método más común de la obturación implica gutapercha como material central.

La gutapercha es el material de núcleo más utilizado para la obturación en endodoncia. Las ventajas que presenta la gutapercha son su plasticidad, facilidad de manipulación, mínima toxicidad, radiopacidad y facilidad de eliminación con calor o disolventes. Las desventajas incluyen su falta de adhesión a la dentina y, cuando se calienta, se contrae al enfriamiento.

Los conos de gutapercha consisten en aproximadamente un 20 % de gutapercha, 65 % de óxido de zinc, 10 % de radiopacificantes y 5 % de plastificantes. El punto de ablandamiento de la gutapercha es a los 64 ºC (147 ºF). La gutapercha es el isómero trans del poliisopreno (caucho) y existe en dos formas cristalinas (α y β) 144. En la fase β sin calentar, el material es una masa sólida que es compactable. Cuando se calienta, el material cambia a la fase α y se vuelve flexible y pegajoso, y se puede hacer fluir cuando se aplica presión. La fase de transformación es importante en las técnicas de obturación termoplásticas. La gutapercha es soluble en cloroformo y otros solventes orgánicos. Esta propiedad de la gutapercha le permite ser removida para una preparación para anclaje con pernos intrarradicular y en los casos de tratamientos restauradores.

La forma α de gutapercha se derrite cuando se calienta por encima de 65 °C. Cuando se enfría muy lentamente, la forma α se recristalizará. El enfriamiento de rutina da como resultado la recristalización de la forma β. Aunque las propiedades mecánicas para las dos formas son las mismas, cuando se calienta y enfría la gutapercha en fase α, experimenta menos contracción, haciéndola más estable dimensionalmente para técnicas termoplastificadas. El uso de una fase de gutapercha para la obturación ha aumentado a medida que las técnicas termoplásticas se han vuelto más comunes.

Disponibilidad de diferentes tipos de gutapercha

Puntas de gutapercha: Tienen un tamaño y forma similar a la estandarización ISO (2 % de ahusamiento de los tamaños No 15 a 140).

Gutapercha con conicidad mayor: Tienen conicidad diferente al 2 %. Están disponibles en 4 %, 6 %, 8 % y 10 %.

Gutapercha de cono variable: Tienen puntas que se adaptan al cono de instrumentos de perfilado de cono variable como protaper F1, F2 y F3.

Puntas auxiliares: Son conos de gutapercha no estandarizados. Perciben la forma del conducto radicular.

Gutapercha prerevestida: Son soportes metálicos recubiertos con gutapercha. Los soportes utilizados son de acero inoxidable, materiales plásticos o de titanio, p. ej. Thermafill.

Gutapercha fluida: Son polvos de gutapercha con un sellador incorporado a base de resina.

Sistema de jeringa: Utiliza gutapercha de baja viscosidad, p. ej. Successfil.

Pellets/barras de gutapercha: Son pequeños pellets y se utilizan para gutapercha termoplastificada. Obturación, p. ej. Obtura system.

Selladores de gutapercha: Es gutapercha que se disuelve en cloroformo o eucaliptol para su uso en el conducto.

Gutapercha medicinal: Hidróxido de calcio, yodoformo o clorhexidina que contiene puntos de gutapercha

En los tratamientos endodónticos, todos los conductos deben ser localizados, limpiados, conformados, desinfectados y sellados desde la constricción apical menor de los conductos radiculares hasta el orificio de la entrada en el borde cavo superficial  con materiales como la gutapercha que puede ser introducida fácilmente en un conducto radicular, que tiene poca contracción luego de su introducción, que es impermeable, que se  esteriliza fácilmente antes de su inserción, que es radiopaco,  permitiendo estas propiedades cumplir con los objetivos técnicos y biológicos de la obturación de conductos.

 

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