Principios estéticos
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Parte de las ciencias de la salud se aboca a corregir defectos físicos o malformaciones, o simplemente la desproporción de algún elemento del cuerpo o las huellas del paso de los años que pueden repercutir en la armonía fisiológica y psíquica. El profesional de la salud no es ajeno en su actividad al manifestar una actitud estética.

El avasallador avance tecnológico en las ciencias odontológicas y, en especial, en las ciencias de los materiales ha permitido el desarrollo de nuevos biomateriales de restauración con propiedades de biocompatibilidad, biomecánicas, y ópticas similares a los tejidos de los dientes, ejemplo de estos son los materiales cerámicos, las resinas compuestas y las resinas sintéticas de última generación. Esto permite la posibilidad de realizar restauraciones y rehabilitaciones protésicas con alto valor estético, permitiendo la mimetización e integración con las estructuras dentales y los tejidos blandos de la cavidad bucal.

Este desarrollo de la odontología restauradora de la ortodoncia de la cirugía maxilofacial implica adentrarse en el ámbito de la estética, entendiendo a esta como el estudio de la belleza, así como de la percepción por medio de la visión que reconoce discrepancias entre elementos. Esto permite valorar el contraste existente en forma y color entre estos. Al respecto, Mallat E D, Mallat E C. (2001) expresan que la variedad de contraste aumenta la sensibilidad de nuestra visión para poder apreciar la diferencia de colores, las líneas armónicas, las proporciones del objeto observado que deben estar en armonía con la composición bucal y facial.

La percepción de un rosto hermoso es producto de cualidades y características como proporciones ideales, simetría, promedios, factores hereditarios y culturales que condiciona la concepción humana de la belleza. El rostro humano es clave y afecta la apariencia física. La expresión facial que denominamos sonrisa es el primer contacto que se tiene con otros seres humanos, es una de las formas no verbales más expresivas de la comunicación y juega un rol importante en la socialización de este.

Los aspectos morfo-fisiológicos de la sonrisa y de la cara relacionada de forma armoniosa implican parte del concepto de estética y salud para las ciencias odontológicas.

Al observar un objeto, el individuo comienza a analizar subconscientemente lo que mira, ya sea una cara o una pintura. La atención se centra primero en una sola ubicación en la composición, posiblemente la más dominante, o brillante o parte móvil. BakrMRabie (2006) expresa que, en una cara, la sonrisa tiene dominio porque contiene contrastes de dientes brillantes contra labios rojos y dominio activo durante el habla y la expresión facial. Por lo tanto, la sonrisa en la cara es dominante y capta la atención primero que otros elementos faciales.

Naini (2011) sostiene que el odontólogo puede planificar su composición bucal y facial usando líneas de referencias, el contraste y el tamaño de objetos prestando atención a los muchos detalles de una sonrisa, incluyendo la posición de los dientes para establecer la armonía y la simetría.

La composición buco facial posee un valor en cuanto a la estética se refiere, transformándose en un verdadero desafío para el profesional. Sin duda, aquí es donde el profesional necesita elementos de respaldo y confiabilidad para la tarea mediante el uso de los principios estéticos y elementos artísticos como son la composición, el dominio, el balance, la simetría y las proporciones, los cuales deben ser considerados tanto en el protocolo diagnóstico como en la planificación de tratamientos rehabilitadores faciales y bucales, ya que estos contribuyen a establecer de forma armoniosa los aspectos morfológicos y funcionales en el individuo.

El uso de estos elementos abre la posibilidad de dar soluciones estéticas y predecibles a una gran variedad de situaciones complejas de la clínica diaria, no solo para especialistas en rehabilitación y estética, sino también para la práctica general.

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