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El desarrollo de los sistemas adhesivos ha revolucionado completamente la práctica de la odontología restauradora. La evolución y aparición en la práctica de nuevas versiones de sistemas adhesivos como los adhesivos autograbantes hacen que los procedimientos sean más sencillos y menos sensibles al error humano. Es considerado de relevancia que el odontólogo conozca las bases teóricas y prácticas de esta versión de sistemas adhesivos que le permita un uso eficiente de ellos.

La odontología adhesiva es clave para restauraciones dentales mínimamente invasivas, estéticas y que conservan la estructura dental. Durante los últimos años, los sistemas adhesivos simplificados a una etapa (autograbantes) han iniciado su aceptación por los odontólogos por su facilidad de uso para los tratamientos de resinas compuestas directas y cementaciones indirectas.

Los sistemas adhesivos autograbantes son una alternativa que se apoya sobre el uso de monómeros ácidos sin enjuague que acondicionan y preparan simultáneamente los tejidos del diente. Ofrecen algunas ventajas sobre el sistema de grabado y enjuague convencional como la reducción de la sensibilidad posoperatoria y el ser una técnica menos sensible al error humano por la reducción del número de pasos clínicos que se ejecutan en este protocolo adhesivo. Otra ventaja es que la infiltración de resina adhesiva en los tejidos dentales tiende a ocurrir simultáneamente con el proceso de autograbado.

La composición básica de los sistemas adhesivos de autograbado consiste en una solución acuosa de monómeros funcionales ácidos, con un pH relativamente más alto que el del ácido fosfórico, que van desde un pH fuerte (pH≤1), intermedio (pH = 1,5) hasta un ph suave (pH≥2). Los adhesivos de autograbado suave desmineralizan la dentina solo superficialmente, dejando cristales de hidroxiapatita alrededor de las fibras de colágeno disponibles para posibles interacciones químicas, por ende, se produce una adhesión química con el sustrato. Por lo general, el tapón de la capa de desecho en dentina y dentro de los túbulos dentinarios no es removida en su totalidad. Como resultado, se obtiene una capa híbrida que se forma con medidas nanométricas.

Se considera que los adhesivos de autograbado de pH suaves causan menos dolor postoperatorio, ya que utilizan la capa de desecho en dentina como sustrato de unión y dejan tapones residuales de capa de desecho en la entrada de los túbulos dentinarios que disminuyen el flujo de los líquidos dentinarios en comparación con los sistemas adhesivos de grabado y enjuague.

El papel del agua es proporcionar el medio para la ionización y acción de estos monómeros ácidos.  Los sistemas adhesivos de autograbado también contienen un monómero hidrofílico como el HEMA, que, por su bajo peso molecular, actúa como co-disolvente, minimizando la separación de fases y aumentando la miscibilidad de los componentes en la solución y aumentando la humectabilidad de la superficie de la dentina.

Una forma de clasificar los sistemas adhesivos autograbantes es según el número de pasos de aplicación clínica. Así, entonces, tenemos los adhesivos de dos pasos y los de un solo paso. El adhesivo de dos pasos incluye el uso de un líquido con un monómero ácido hidrofílico que simultáneamente graba y luego imprime los tejidos dentales y logra una adhesión mecánica y química. A continuación, se aplica un segundo líquido que genera una capa de agente hidrófobo que sella el sustrato imprimado y permite la unión con la resina compuesta o el cemento resinoso.

Los sistemas adhesivos de autograbado de un solo paso son adhesivos todo en uno donde, en un solo líquido, estos monómeros ácidos hidrofílicos e hidrófobos permiten grabar, imprimar y adherirse a los tejidos dentales.

Mantener un conocimiento actualizado de la composición, características y mecanismos de adhesión de los sistemas adhesivos actualmente disponibles, así como saber cómo interactúan con los sustratos dentales de estos materiales es esencial para lograr el mejor resultado en la adhesión dental.

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