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Antes de hablar sobre la alveolitis, es importante conocer qué es el alveolo dentario. El alveolo es una cavidad ósea en el periodonto de los huesos maxilar y mandibular donde se alojan las raíces dentarias. El hueso alveolar es la estructura más importante que da soporte a los dientes, junto con el ligamento periodontal y el cemento radicular.

El alveolo es la cavidad que queda en el hueso luego de que se realiza una extracción dental donde inmediatamente se comienza a formar un coágulo sanguíneo que dará inicio a la cicatrización y a la remodelación ósea de la zona.

Ahora bien, ¿qué es la alveolitis?

En términos generales, es la inflamación del alveolo comúnmente relacionada con infección, aunque también se puede dar por traumatismo. Se presenta durante los primeros 5 días posteriores a la extracción dental, siendo más frecuente en exodoncias de terceros molares.

Síntomas

Los pacientes experimentan una aflicción localizada en la zona de la extracción dental que se puede irradiar hacia todo el lateral de la cara, puede presentar inflamación de los ganglios situados bajo la mandíbula y el cuello, sabor desagradable de boca, halitosis y, en ocasiones, también se puede presentar fiebre.

Tipos de alveolitis

Uno de los tipos de alveolitis que existen es la Alveolitis seca. Ésta se produce cuando ocurre la  pérdida total o parcial del coágulo sanguíneo dejando al alveolo sin sangrado, de aspecto necrótico y claramente visible. Va acompañada de un dolor intenso y constante. Es muy común en fumadores, aunque en ocasiones puede presentarse por la realización de una cirugía con poca irrigación o por la utilización del instrumento rotatorio en alta velocidad con poca o ninguna irrigación, lo que provoca un calentamiento de hueso que puede inducir a una necrosis y dolor intenso.

Por otra parte, se encuentra la alveolitis húmeda o supurada donde el alveolo presenta un aspecto de tejido sangrante que suele ser de un color muy oscuro con abundante exudado; generalmente, es una reacción a un cuerpo extraño asociado a una higiene deficiente. En la alveolitis húmeda, el dolor suele ser menos intenso que en la alveolitis seca.

Tratamiento de la alveolitis

Es recomendable acudir a una clínica odontológica en el caso de sentir una aflicción localizada en la zona de la extracción dental. Una vez allí, será el profesional de la salud quien diagnostique dicha complicación para proceder a definir el tratamiento a seguir. En el caso de alveolitis húmeda, el tratamiento incluye la descontaminación del alveolo a través de lavados con solución fisiológica u otra solución antiséptica y curetaje para eliminar cualquier residuo que se haya quedado alojado. En el caso de alveolitis seca, se realizan lavados y un curetaje o legrado del alvéolo para inducir la formación de  coágulo, siendo esto último lo más difícil de tratar.

Tras el tratamiento en la clínica dental, también será necesario indicar analgésicos para combatir el dolor, antiinflamatorios para reducir la inflamación y antibióticos para curar la infección. Además, es posible que el odontólogo prescriba el uso de un enjuague bucal con clorhexidina. Por lo general, todo este proceso de curación se extiende entre 10 y 15 días, aproximadamente.

La alveolitis no presenta complicaciones graves, pero sí es un proceso molesto y doloroso cuya resolución requiere tratamiento y la espera de unos días.

Factores de riesgo de la alveolitis

Es útil transmitirle al odontólogo que realizará la extracción dental ciertas condiciones o aspectos importantes sobre su estado o hábitos de vida para la prevención y/o tratamiento de la alveolitis. Algunos de los factores de riesgo que pueden incidir en su aparición son:

  • El fumar. Lo recomendable es no hacerlo, en especial, luego de una extracción ya que la nicotina es un vasoconstrictor que no favorece la cicatrización.
  • Una inadecuada higiene bucal o postquirúrgica, sin enjuagues, ni irrigaciones en el alveolo. Cada cirujano proporcionará indicaciones específicas para cada persona para evitar esto.
  • Edad avanzada. Las personas de mayor edad tienen más probabilidades de desarrollar la alveolitis dental, y aún más si son mujeres.
  • Extracciones traumáticas. Luego de llevar a cabo una cirugía donde es necesario manipular mucho tejido.

A pesar de que la alveolitis es el resultado postoperatorio desafortunado de una cirugía bucal para un paciente, el problema se puede tratar con simplicidad. Los pacientes pueden seguir sus actividades habituales mientras el hueco del diente cicatriza. Una excelente higiene bucal y visitas frecuentes al dentista pueden ayudar a prevenir complicaciones adicionales.

Con información de Colgate y Diego Caballero Dental Clinic

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